En las frías y cristalinas corrientes de los ríos patagónicos habita un verdadero «fósil viviente». Hablamos del bagre otuno —también conocido en algunas zonas como bagre aterciopelado o por su nombre científico Olivaichthys viedmensis (anteriormente Diplomystes viedmensis)—.
Para muchos pescadores deportivos, el otuno pasa desapercibido o aparece como una captura sorpresiva mientras se buscan otras especies. Sin embargo, conocerlo y respetarlo es fundamental para garantizar la biodiversidad de nuestras cuencas.
¿Cómo y dónde lo encontramos?
El otuno es un habitante típico del fondo (bentónico). Le agradan los tramos de río con corriente moderada a rápida, con lechos de canto rodado, grava o zonas de pozones profundos donde pueda resguardarse entre la vegetación y las rocas.
- Cuencas más comunes: Se lo encuentra principalmente en el sistema del Río Negro (tanto en el Limay inferior, Neuquén y el propio Río Negro) y en la cuenca del Río Chubut. En menores densidades, también habita en ríos de la cuenca del Colorado y zonas cordilleranas aledañas.
- Época del año: Si bien está presente todo el año, la actividad y las capturas incidentales suelen darse con mayor frecuencia durante la primavera y el verano, cuando la temperatura del agua sube levemente y el pez incrementa su alimentación para la época de desove.
Las circunstancias de su captura: ¿Cómo suele «darse»?
El bagre otuno no es una especie de pesca dirigida; de hecho, la normativa no permite su pesca selectiva ni su retención. La gran mayoría de los enganches ocurren de manera incidental mientras se practica pesca deportiva de truchas o percas:
- Pesca al vuelo / Ninfeo: Al presentar ninfas o moscas lastradas que derivan tocando o muy cerca del fondo.
- Pesca con señuelos: Con cucharas giratorias, pequeños ondulantes o señuelos de profundidad (crankbaits) que trabajan rozando el lecho del río.
- Pique y comportamiento: El otuno se alimenta de macroinvertebrados (pancoras, ninfas de efímeras y plecópteras, insectos acuáticos y larvas). Por ello, ataca con firmeza todo lo que pase cerca de sus bigotes. En la caña presenta una resistencia pesada y cabeceadora, muy pegada al fondo.
¿Por qué es tan importante protegerlo?
- Es único en el mundo: Pertenece a una de las familias de bagres más antiguas del planeta. Prácticamente no ha cambiado su anatomía en millones de años, lo que lo convierte en un patrimonio biológico invaluable.
- Presión sobre la especie: Sus poblaciones se han visto fragmentadas por las represas hidroeléctricas, la modificación de los cauces y la fuerte competencia que ejercen las especies exóticas introducidas (como la trucha arcoíris y la trucha marrón), que compiten por su mismo alimento y hábitat.
Guía de Buenas Prácticas: ¿Qué hacer si pescás un Otuno?
Recordá que en todas las provincias patagónicas el bagre otuno es una especie nativa protegida y de devolución obligatoria inmediata. Si por casualidad se prende uno en tu línea, seguí estas recomendaciones:
- Manipulación mínima y con manos mojadas: No le quites la capa mucosa que cubre su piel (de ahí su tacto «aterciopelado»), ya que es su barrera de defensa contra hongos y bacterias. Mojate siempre las manos antes de tocarlo.
- Uso de alicate / Desanzuelado rápido: Si clavó profundo, es preferible cortar el nylon del anzuelo o la línea lo más cerca posible de la boca antes que romper sus tejidos intentando extraerlo.
- Mantenelo en el agua: Sacá la foto rápida dentro del agua o justo sobre la superficie sin demorarlo fuera de ella.
- Reanimación antes de soltar: Sostenelo suavemente contra la corriente hasta que el pez recobre fuerza y se desplace por sus propios medios hacia el fondo.
Características principales
- Morfología: Cuerpo sin escamas, color grisáceo con manchas oscuras en el dorso y vientre crema. Posee un único par de barbillas o bigotes en la mandíbula superior y dos aletas dorsales (la posterior adiposa y de gran tamaño).
- Tamaño: Los ejemplares adultos alcanzan habitualmente entre 30 y 35 cm de longitud total.
- Hábitat: Habita en los fondos de ríos y lagos de aguas frías en la región patagónica (como las cuencas del Río Negro y Río Chubut).
- Alimentación: Su dieta es bentónica; se alimenta de invertebrados acuáticos, crustáceos, insectos y sanguijuelas.
Pescador responsable es el que cuida la fauna autóctona. La próxima vez que visites los ríos patagónicos y sientas un pique firme en el fondo, recordá que podés estar ante la presencia de un habitante ancestral de nuestras aguas. ¡Cuidémoslo!
Por la Redacción de El Boletín del Pescador
Fuente: Facebook: Mesa de Pesca del Alto Valle – https://pecescriollos.de/




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