Gualeguay, tierra privilegiada. Bordeada por el río homónimo, cuenta a sus alrededores con una gran cantidad de arroyos y lagunas. Ámbitos ideales para la pesca de taruchas en las distintas modalidades de pesca. Algunos de ellos, estàn ubicados a pocos minutos de la ciudad.

Recorriendo esos arroyos y lagunas se pueden obtener excelentes ejemplares, En este caso, fui a unos charcos que quedaron luego de las crecidas del río. Temprano y mate en mano como buen entrerriano, partí en busca de las taruchas. Como la temperatura aún no se estabiliza, la mañana se presentaba algo fresca y los ataques eran muy pocos. En horas del mediodía, cuando el sol calentó, comenzó el festival…

Tirando paralelo a la costa a no más de 2 metros de la orilla se produjeron la mayoría de los piques. En varias oportunidades se veía el ataque de una tarucha que fallaba y a unos metros más, otra atacaba el señuelo en su recorrido. La vitalidad y energìa de las taruchas revela el buen estado de salud del charco. Entre varias medianitas, salieron algunas de muy buen porte.

Cerca de las 2 de la tarde mermó la actividad, reiniciándose a la tardecita. Debido a que el agua del charco està muy sucia ( se aprecia en algunas fotos) es necesario utilizar señuelos que produzcan vibración. Los más rendidores fueron señuelos de silicona con hèlices chiquitas y un plop de fabricaciòn casera. TODAS LAS TARUCHAS FUERON DEVUELTAS AL AGUA, PARA PRESERVAR EL LUGAR.

Jorge Cicerone.